Mandala

La palabra “mandala” viene del sánscrito, una de las lenguas indoeuropeas  más antigua del mundo.

Podemos traducirlo como círculo, rueda, disco, círculo sagrado, círculo mágico, circunferencia, centro…

El círculo tiene unas cualidades sorprendentes, tanto en la naturaleza como en la creación humana  pone de manifiesto y representa la unidad. Incluye el uno y el todo, es una forma protectora y amorosa, invita a buscar un centro y a reconocer unos límites…

La primera experiencia del  ser humano transcurre en el vientre redondeado y acuático de la madre.  La madre tierra  y la abuela luna en el cielo nos acogen en sus círculos de tierra, luz y agua.                                                                                                                                                                  El mandala es un espejo que desvela los secretos más íntimos bajo el código secreto de los colores,  las formas y la numerología y nos atrae hipnóticamente hacia el centro.

El círculo es un símbolo sagrado desde el comienzo de los tiempos y su magia perdura hoy en día.

mandala ester firma

 

Carl Gustav Jung asociaba el mandala con el Self o sí mismo, el centro de la personalidad total. Sugirió que el mandala evidencia la necesidad natural de vivir a fondo nuestro potencial, de completar el patrón de nuestra personalidad íntegra.

 En un curso práctico de Mandalas, haremos un itinerario pasando por alguna de las aplicaciones y lecturas del mandala  enfocadas al:

  • Autoconocimiento como técnica proyectiva según el enfoque de Carl Jung en el que podemos ver el proceso de individuación o la necesidad natural de vivir a fondo nuestro potencial, de completar el patrón de nuestra personalidad íntegra.
  • Autoexpresión;   los colores, los números y las formas  permiten representar  ideas, imágenes, emociones, sentimientos, de una manera genuina y única.
  • Equilibrio;  ayuda a darse cuenta de dónde estás en el momento presente  y en relación al proceso de crecimiento y de cambio continuo  que experimentamos al vivir. Te sitúa en el “aquí y ahora”.
  • Curación; a través de la expresión artística podemos sanar partes de nosostras-os mismas-os que estaban bloqueadas, olvidadas, cubiertas de polvo y también descubrir aspectos  y capacidades  de nuestro potencial creativo y sanador.
  • Además es una herramienta de centramiento, concentración y meditación, cualidades muy apreciadas en los momentos que vivimos de dispersión, déficit de atención y de ruido…creando un espacio de silencio para ir al interior.

 PRÓXIMAMENTE EN EL CENTRO QIYOGA DE ALTEA-ALICANTE:mandalas qiyoga 000